Gran Buenos Aires Norte (APCS)Gran Buenos Aires Norte (APCS)

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lunes, 27 de agosto de 2012

Imágenes de la Estación de Grand Bourg

APCS-MA. Seguimos trabajando sobre la identidad del pueblo Grandburense y su principal vía de comunicación el Ferrocarril.

Las imágenes son de la Estación de Grand Bourg y diferentes perspectivas para ver como es la ciudad hoy. Pero estamos en busca de las imágenes del pasado. Grand Bourg es la primer ciudad de lo que hoy conocemos como Malvinas Argentinas y es además la mas populosa. 

El reconocimiento se debe a una cuestión meramente estadística: es la estación que vende más boletos después de Retiro y Boulogne. Pero eso significa mucho más, es el que más diversidad cultural contiene porque sus habitantes son de todo el país y de los países limítrofes. 

Les dejamos el enlace en facebook para que puedan disfrutar las imágenes HAGA CLICK AQUÍ.

jueves, 2 de agosto de 2012

Un boleto de tren que desato los recuerdos

Boleto que se utilizó hasta la concesión
APCS-MA. Por Jorge Colmán. El ferrocarril ha sido (y es) un medio de comunicación fundamental en la vida de los Malvinenses.

El desarrollo de nuestras ciudades, localidades y barrios dependió de la frecuencia y el paso del tren por estas tierras. Los recuerdos de espera y viajes tienen historias de vida y esperanza para miles de vecinos de la localidad.

Hace unos días pusimos la imagen de un viejo boleto de cartón. Aquellos que te vendían en la boletaría y se guardaban hasta que venía el "chancho"(*). Es una imagen que hace más de diez años no se ve. Los había de dos tipos: el blanco que solo servía de "ida" y el de dos colores que eran de "ida y vuelta". Existían otros como el de la franja "marron"(1) que tenían descuentos especiales.

Al observarlo en la red desato un sin fin de recuerdos que golpearon la memoria de los usuarios. Fueron utilizados por muchos años y dejaron marcas en la memoria colectiva.

Melina Ferreyra exclamó: ¡Hay que lindo! ¡Yo coleccionaba los capicua(**) tambien. Me encantaban...se los pedia a mami... Wow...tanto tiempo pasó!(2). Y si, pasaron unos cuantos años que estos duros boletos desparecieron, justamente cuando se los concesiono y/o abandonó (Gobierno del neoliberal Carlos Menem).

La llegada del tren era un acontecimiento para los niños, Viviana Taylor recuerda que: "...cuando era chica, solía ir con mi abuelo a sentarme en el andén a "ver los trenes". Me llamaba mucho la atención que siempre había gente que juntaba los boletos que tiraban quienes se bajaban, y después los revisaban, algunos los guardaban y otros los tiraban. Eran como recicladores... de boletos "no picados", a los que revendían a menor costo, y se hacían unas moneditas. Dejaban el andén im-pe-ca-ble..."(3)

Boleto de 1962 con la foto de su dueño
Es que aquellos boletos eran marcados por una máquina que dejaba una "marca de agua" pero por presión (Marcaba la fecha de emisión). Si la máquina tenía poca presión, el boleto podía ser "reciclado" con una nueva fecha. Solo era cuestión de "plancharlo" y dibujar delicadamente la nueva fecha.

¿Quién no jugo con esos boletos?¿Quien no los guardo por algún acontecimiento "especial"? Myriam Marchetti nos dice que: "...Mi papá era ferroviario y a nosotros nos daban uno con una guarda marrón en el medio, porque pagamos menos. Yo quería que me toque alguna vez el naranja... jajajaaa. También juntábamos boletos en la estación pero (hablo de muy chica) los usábamos para jugar a la "tapadita"(***), ¡Como las figuritas!teníamos pilas de boletos, jugábamos al "chupi"(****) también. Y nosotros éramos privilegiados, porque solíamos tener boletos de estaciones que no conocíamos. Lamento no haber guardado ninguno..."

Los boletos cambiaron, también sus usuarios, pero de seguro el boleto generará nuevas historias, porque el tren sigue pasando.

Referencias

1. Recuerdos de  Miriam Marchetti (docente de Tortuguitas)
2. Recuerdos de Melina Ferreyra (Vecina de P. Nogues)
3. Recuerdos de Viviana Taylor

* Chancho: Así eran llamados popularmente los guardas o inspectores de tren.

** Capicua: se refiere a cualquier número simétrico que, por ello, se lee igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda. En Argentina, el término capicúa está estrechamente relacionado con los boletos del sistema de transporte colectivo. Hasta mediados de los 90, estos se imprimían en series de 100.000 boletos, numerados del 00000 al 99999. Esto generaba 1000 capicúas por serie, cuya relativa rareza (1 capicúa cada 100 boletos) les daba un valorespecial.

*** Tapadita: Juego de habilidad con figurillas. Consistía en arrojarlas contra la pared y superponerlas con otras que ya habían sido arrojadas previamente

**** Chupi: Juego de habilidad con figurillas donde, utilizando las palmas de las manos, había que darlas vuelta.

lunes, 30 de julio de 2012

Heladas, ¡Eran las de antes!

APCS-MA por Jorge Colmán. El Servicio Meteorológico Nacional dice que hoy fue el día más frío del año, además cayo una importante helada en la región de Malvinas Argentinas.


Pero ¡Heladas eran las de antes!. Aunque parezca un comentario de gente que añora, en este caso no, un pasado mejor. Ahora apenas podemos ver una capita de hielo sobre la gramilla y algunos autos.


Cuando salíamos por la mañana para ir a la escuela cerca de la estación de Grand Bourg, la escarcha que "caía" era una capa de unos milímetros y el entretenimiento era romperlo al caminar. El hielo Crujía y se rompía, los pies se enfriaban feo, y había que caminar rápido para volver a calentarlos.


Lo interesante de los días de mucho frío, era ver el arroyo "Claro" se había "congelado", en su contacto con la superficie. Uno podía ver como circulaba el agua por debajo, las plantas acuáticas (que hoy ya no existen) estaban duros como en un florero. 


Nunca vimos nevar, pero el frío que sufríamos era terrible. En la escuela era necesario poner un diario o un cartón en el piso para no tener contacto directo con el piso. Nadie faltaba porque hacía "frío", o por poco abrigo, solo si estábamos con gripe.


La calefacción era un lujo que muy pocos se podían dar, por eso comprábamos kerosene o carbón en el almacén. Los abrigos no eran "térmicos", uno se abrigaba por "cantidad", no por calidad, lo cual reducía la movilidad notoriamente.


Recuerdos, de otra época, de los primeros vecinos de Malvinas Argentinas

miércoles, 25 de julio de 2012

Viejos recuerdos de la línea 748: haciendo historia barrial

Los colectivos de la 748 cuando llegaron a tener todos el
mismo color
APCS-MA por Jorge Colmán. Los caminos polvorientos del viejo General Sarmiento nos traen recuerdos de como se desarrollaban las comunicaciones en las barriadas. Eran épocas de empresarios atrevidos, en un paisaje hostil de calles en mal estado. 


La vieja línea 748 "Transportes Grand Bourg" (hoy 448) hacía el recorrido desde la Estación de Grand Bourg hasta la estación Tortuguitas. Para ello recorría la Avenida Grand Bourg (Hoy Eva Perón) hasta Pasco y luego doblaba por Iparraguirre (Hoy Avenida Cura Brochero) hasta la calle directorio y la Estación.


Sus primeros micros eran de los más variados colores (viejos colectivos de diferentes líneas y modelos) casi la mayoría para ser "jubilados" como transporte de pasajeros. Entre ellos quiero destacar "el matecocido", un micro "verde descolorido" que tenía como característica poder disfrutar el viaje por las ventanillas y por los agujeros que tenía a los pies del pasajero. Con el tiempo fueron "uniformando" el color, siendo el predominante el azul, con un listón rojo horizontal y amarillo desde la línea de ventanillas hacia arriba.


La calle Iparraguirre era de tierra y en el verano se acumulaban montañas de tierra muy finita y colorada. La nube de tierra que levantaba podía llegar a los seis metros de alto y cubría las casas hasta dos cuadras. La tierra entraba por debajo de aquellos viejos colectivos y se hacía insoportable dentro de los mismos.


Hace unos días publicamos la foto (en la red Facebook) de la línea 1 de General Sarmiento (Tenía un recorrido muy corto entre San Miguel y Muñiz) y uno de nuestros lectores, Daniel Ayala, nos comentaba las características de algunos de ellos: "...Don pablo (tenía) un Dodge "trompa larga", con las ruedas chiquitas adelante y las tapas más grandes. ¡Que sonido inconfundible a lo lejos! podías escuchar válvula por válvula, y hasta distinguias por que pozo pasaba, funcionaba como un radar que te avisava a cuantas cuadras estaban, o topes sí te quedabas dormido, ¡Sabías en que pozo bajar!..." 

¿Es el paso a nivel de Grand Bourg?
Los días de lluvia eran una verdadera demostración de destreza para los chóferes de la línea. Ayala nos sigue comentando "...Era fabuloso cuando competían por quedarse con el recorrido. La línea 176 con sus fabulosos micros con dirección hidráulica, contra los 748 con dirección mecánica. Los días de lluvia aquellos modernos micros quedaban encajados en todas las cuenetas, mientras los más antiguos armados "a pulmón" por sus propios propietarios pasaban como una "cuatro por cuatro", ¡En su salsa! (modifique parte del diálogo para su mayor comprensión).

Entre los dueños se destaca en el recuerdo de los vecinos a Don Pablo (El del Dodge antes mencionado): "...El querido Don Pablo, vivía sobre Iparraguirre entre Beuchef y Piedra Buena, al lado de los chilenos Asparren y la vieja mueblería de Don Ángel (...) término siendo el quinielero del barrio, con su "conventillo" armado de puertas y ventanillas de viejos colectivos..."

Entre los pasajeros el recuerdo de jugosas anécdotas: "...Que bueno un recuerdo como este "bondi". En el que venía la razia y algún "picado" subía a "afanarlo", y se encontró con un montón de "milicos". ¡Verídica la historia en la parada "El Ñandú"!..." (Parada de Iparraguirre -hoy Cura Brochero- y Palpa, donde según dicen andaban esos enormes aves).

El fin de la empresa (Terminó siendo absorvido por la línea 176) dejo muchas sospechas y una nota agridulce. José Fiandrino nos comenta que "...¡Que macana con los compañeros que se quedaron sin su fuente de trabajo! ¡Y que feo olor tienen los antecedentes de la dirección de la empresa!. 


Agradecimientos a Daniel Ayala y José Fiandrino que nos dejaron sus valiosos testimonios. 
A los que deseen hacer aportes con sus recuerdos y fotos pueden hacerlo a jorgepedrocolman@gmail.com

lunes, 23 de julio de 2012

Historia: El Club "Independiente de San Miguel"

Antigua comisión directiva del Club
APCS-MA por Jorge P. Colmán. Corría el año 1922 y gobernaba la Argentina don Hipólito Yrigoyen, el caudillo popular de principios del siglo XX. El 2 de abril de dicho año se realizaron las elecciones y fue electo Marcelo Torcuato de Alvear que asumiría en octubre del mismo año. Esteban S. Muzio había resultó electo como intendente municipal. Es en este contexto histórico que surge uno de los clubes más populares de nuestra región: El Club Atlético San Miguel.


El club fue fundado el 11 de agosto de 1922 en la localidad de San Miguel (por aquel entonces ciudad cabecera del Partido de General Sarmiento) en la cancha de pelota paleta de don Teófilo Arricau. El club no llevaba exactamente el nombre actual ya que la asamblea lo bautizó como "Club Independiente San Miguel" y pasaron casi 20 años en cambiarlo por el nombre actual (20 de diciembre de 1939).


En la primer asamblea se tomaron los colores verde y blanco en rayas longitudinales como distintivos del club, completando su indumentaria con pantalón azul con medias negras. La primer comisión directiva la presidió Raúl Martí. Su sede fue modificando domicilio hasta que el 31 de diciembre de 1939 adquirió la actual en la calle D´Elía (luego irá comprándose lotes vecinos hasta alcanzar las actuales dimensiones con cancha y escuela).


Antigua sede social en la actual calle D´Elía en San Miguel
El actual estadio deportivo en la ciudad de Los Polvorines fue adquirido el 29 de marzo de 1977 (en plena dictadura militar). Allí se construyo el "Complejo Olímpico del Club Atlético San  Miguel" donde el fútbol profesional es protagonista de la historia del club. Fue inaugurado oficialmente el 3 de septiembre de 1978 con un partido amistoso frente al Deportivo Italiano (Ese mismo año se afilió a la AFA en la primera división "D"). 


El primer partido oficial lo jugó contra Central Ballester (San Miguel 4-Central Ballester 2). Llegó a la primera división C al año siguiente (1979) al alcanzar el título de campeón de la D.


La denominación del "Trueno Verde" viene de la época cuando el club estuvo a punto de ascender en 1984 bajo la conducción del equipo por Rubén "Hueso" Glaría. El nombre se lo pusieron los periodistas de "El Ascenso", Juan Carluti y Gastón Aciari que al hacer el segundo gol a Rosario Central la hinchada sonó como un "trueno".

viernes, 20 de julio de 2012

Antiguas edificaciones del Club Los Cedros declarado Patrimonio Urbano

APCS-MA. Con el fin de preservar el Patrimonio arquitectónico del partido, el HCD de Malvinas Argentinas saco or Ordenanza 472/01 la declaración de Patrimonio Urbano del Partido de Malvinas Argentinas, a las edificaciones erigidas en el inmueble de la ciudad de Los Polvorines, perteneciente al Club Los Cedros (ubicado frente a la ruta 202) compuesto por la casa principal, la capilla, el conjunto formado por la torre de agua, la pileta de natación y las pérgolas que la enmarcan, la gruta de la virgen y la pérgola próxima.

Haciendo historia los terrenos que hoy ocupa el Club Los Cedros formaban parte de lo que fue una estancia, perteneciente al almirante Atilio Sixto Barilari, y donde luego su viuda, en 1929, mandó a construir la capilla que hoy es la capilla del Club. Esta mujer se dedico a la beneficencia recibiendo a personas de humilde condición y otras actividades sociales.

Al fallecer la viuda de Barilari, la finca sería expropiada y puesta en venta, siendo adquirida a mediados de la década del 60 por la Unión Argentina de Rugby con la idea de construir el estadio nacional. Al desistir de esta empresa, la Villa Barilari fue vendida al Club Los Cedros.

Con la escrituración del campo deportivo de la “Villa Barilari”, el 28 de octubre de 1969, se produce el nacimiento formal del club Los Cedros, con jóvenes que éstos formaban parte del Club Libanés y buscaban un lugar propio en el cual reunirse para practicar deportes y una activa vida social (existe un centro en Muñiz)

Tras la construcción de la cancha respectiva, sobrevino la inscripción en la Unión Argentina de Rugby y en la Asociación de Hockey, con la formación de sendos equipos representativos de la institución. Hoy el club cuenta con canchas profesionales de fútbol, rugby y hockey, además de dos canchas de “papi-fútbol” de cesped natural, cinco canchas de tenis y una de paddle.



La casona fue prácticamente mantenida en su estructura original, hoy el HCD de Malvinas Argentinas lo declara Patrimonio Urbano del Partido.

sábado, 9 de junio de 2012

Se fue el frió polar pero nos dejo el frió tradicional

APCS-MA por Jorge P. Colmán . El frío hizo tiritar a toda la barriada, y mientras algunos estaban esperanzados en ver nevar, otros no sabían como hacer para calefaccionarse.


Es que el frío polar (viento desde el sur patagónico) hizo bajar la temperatura en Malvinas Argentinas hasta dos grados bajo cero. Usted se preguntará señor/a lector/a ¿porque no coincide con lo que vio por la TV? Es que en nuestra zona la temperatura tiene dos grados de diferencia con respecto a la Capital Federal (mole de cemento de unas decenas de kilómetros).


Hoy el pasto estaba escarchado (esta todavía en algunas zonas), con la gramilla blanqueada como si le hubieran tirado cal..Todos salen "emponchados" hasta solo hacerse ver los ojos. Con el humito en cada respiración, todos corriendo como si de esa manera pudieran evitar perder el calor de la vida.


¿Como aguanta el cafetero que vende en el tren su cafecito, yendo de vagón en vagón?. ¡Que fuerza de voluntad tiene el vendedor de tortilla en la esquina de la estación, que desde temprano esta amasando para luego prender la parrillita!. El kiosko de Tito, que en las primeras horas de la madrugada recibe los diarios, que los arma, que los acomoda para cuando vengan los primeros lectores. El vendedor de caramelos de menta y miel armando las bolsitas, preparando el cambio que todos necesitan.


El frío no frena a los trabajadores, que como de un hormiguero salen todos a la madrugada, a pesar de la que la TV anuncian un "frío polar".

martes, 5 de junio de 2012

Descubrimiento del Centro Clandestino de Detención "El Campito" y convocatoria

En 1979 las instalaciones de El Campito fueron destruidas previamente a la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El lugar fue reconocido por Cacho Scarpati en 1984, militante montonero que estuvo 6 meses detenido- desaparecido en el lugar en el año 1977. Logró escaparse durante un "paseo" y huir a España, donde comenzó a construir la denuncia sobre el lugar y su funcionamiento.

Su historia se entrecruza con la de Abel Madariaga y Silvia Quintela Dallasta, militantes peronistas de Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires, quienes esperaban a su primer hijo cuando una patota militar secuestró a Silvia, llevándola detenida al Campito. Alli Silvia dio a luz a Francisco, quien recuperó su identidad luego de 33 años, gracias al trabajo incansable de las Abuelas de Plaza de Mayo y de su padre, Abel Madariaga, el secretario de Abuelas.

El trabajo arqueológico, realizado por el Equipo de Antropología Forense y Abuelas de Plaza de Mayo, bajo la dirección del arquitecto Marcelo Castillo, ha permitido confirmar las denuncias de Scarpati y otros sobrevivientes.

Desde el año 2003 hasta la fecha, con la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida se habilitó la reapertura de los procesos a los militares y civiles que participaron en el terrorismo de Estado.

Los juicios son la etapa final de un largo proceso de construcciones colectivas de la memoria y la justicia en el país. Este documental es un pequeño aporte para poder estructurar de un modo más coherente la lógica del genocidio y la multitud de relatos que los Juicios de Lesa Humanidad están recuperando.

Nuestro documental surge del segundo de los juicios de la Megacausa “Campo de Mayo", como consecuencia de las tareas de difusión, movilización y acompañamiento a los querellantes. El juicio terminó como una fiesta que esperó tres décadas para poder realizarse. Un ruido y un colorido contagiosos, que invadieron la frialdad solemne y burocrática de los tribunales.

Los constructores de la memoria siguen descubriendo aspectos nuevos del genocidio, así como chispazos de luminosa dignidad, que permanecían ocultos como los cimientos de El Campito. En el camino continúan surgiendo preguntas sobre cómo seguir adelante, cómo actualizar la memoria para que siga viva, acompañando los conflictos del presente, construyendo nuestra identidad como pueblo.

"Z4 El CAMPITO" se proyectará el 17 de mayo en tres funciones 11, 17 y 20 horas en el módulo 7 de la UNGS

lunes, 28 de mayo de 2012

Hombres que son historia en la Cooperativa de Tortuguitas

Guillermo García es uno de los socios fundadores de la Cooperativa. Desde el taller que aún tiene en su casa relata cómo fue esa experiencia y qué se siente asistir a su aniversario número 45.

Guillermo García no nació en Tortuguitas, pero es uno de sus más fervientes defensores. Vivía en Saavedra, se había casado hace poco y con su esposa estaban buscando el techo propio. A través de su hermano les llegó el dato de que vendían terrenos a precios accesibles en Tortuguitas y así llegaron y se instalaron. 'Llegué en 1955 y puse una bicicletería. Trabajé ahí hasta que llegó a la zona la fábrica Eaton, en 1962 y, como siempre me dediqué a los motores de explosión, me contrataron para instalar unos grupos electrógenos. Finalmente me quedé 30 años y llegué a ser jefe de planta. Una vez ahí colaboré para que muchos vecinos e hijos de vecinos entraran a trabajar a la empresa' cuenta Guillermo.

Todo iba bien pero la posibilidad de tener un teléfono en casa era cada vez más remota. 'Para hablar, había que ir hasta un teléfono público que quedaba en la ruta, y esperar que te comuniquen, porque como era vía Garín, tardaban horas en pasarte una llamada. Un día mi amigo Peter Taylor me propuso armar una cooperativa telefónica y así arrancamos', dice Guillermo.

'Empezar a pagar fue un acto de fe, porque no veríamos hasta mucho después en qué estábamos invirtiendo. Nadie me quita la satisfacción de que uno de los primeros teléfonos de la zona fue el de mi casa'. Con el tiempo se empezaron a ver los frutos de esa inversión y la cooperativa creció más de lo que sus socios fundadores habían soñado. Guillermo se sorprende de lo grande que es la organización hoy y cómo se profesionalizaron los servicios. 'En Tortuguitas nos conocemos todos, tengo 79 años, así que a muchos de los que hoy manejan la cooperativa los conozco de cuando eran chicos, venían a arreglar sus bicicletas a mi negocio'. Guillermo cierra la entrevista con una declaración de amor: 'Hace más de 50 años que vivo acá, yo estoy enamorado de Tortuguitas'.

Fuente Coop. Tel. de Tortuguitas